Hola a todos! Antes de nada, queríamos pediros disculpas por no haberos escrito antes, pero las cosas importantes merecen tiempo y cariño.
Cuando acabó la boda, sin darnos cuenta, estábamos ya metidos en el avión,… y ahora de vuelta a casa es cuando nos damos cuenta de la magnitud de aquel día. Quien nos conoce bien sabe que somos personas con expectativas altas, difíciles de impresionar…pues bien, nuestras expectativas os las “comisteis” con patatas, las derribasteis y nos construisteis un castillo grande y maravilloso.
Cuando llegué por la mañana a la finca para vestirme, me enamoré de ella como nunca lo había hecho. La ceremonia, el salón, los jardines… y la ilusión de cada compañero que llevaban, literalmente dicho por ellos, “deseando que llegara este día”. Sinceramente, no sabemos si merecemos tanto. La comida excepcional, la atención increíble, las luces, la música… Parece que uno está tan familiarizado con todo esto que ya no le impresiona; estábamos muy equivocados. Nos enamoramos del día de nuestra boda, el día más importante de nuestras vidas.
Pero si hay algo que tenemos que destacar, algo en lo que han hecho hincapié muchos de nuestros invitados, fue que había sido la boda más bonita en la que habían estado. Ese día se respiraba amor, tranquilidad, paz… y mucho esfuerzo y cariño. Esfuerzo y cariño de cada uno de vosotros que durante tantos meses nos habéis “soportado”, ayudado y guiado. Sin vosotros este día no existiría. No solo eso, sino que ese día pusisteis un plus más, regalándonos detalles preciosos, dejándonos con la boca abierta y demostrándonos más si cabe que sois unas personas y unos compañeros excepcionales. Gracias, gracias y gracias.
Para acabar, y si me lo permitís a mí personalmente, quería poner en valor el trabajo que realizamos diariamente. Somos los encargados de convertir un día bonito, en un día inolvidable. Trabajamos durante meses de forma incesante para, ese día, hacer realidad el sueño de muchas personas sin dejar de trabajar con la misma intensidad. No solo utilizamos la cabeza, sino también el corazón, y estoy seguro de que eso es lo que nos diferencia de otras fincas: el amor que ponemos en cada acción que realizamos, algo que no sería posible si no nos encantara nuestro trabajo. Siempre estamos buscando la excelencia en cada evento y, aunque esta sea inalcanzable, nos ayuda a trabajar sin descanso. Y estoy seguro de que en muchas ocasiones la rozamos con la yema de los dedos.
“Hagas lo que hagas, hazlo con pasión”. Es una frase que me encanta y que creo que nos define como equipo. Sigamos trabajando para crear días inolvidables. Gracias por hacer el nuestro posible.
Un beso enorme,
Alba y Dani.
(Compañero de La Quinta de Jarama)