No sólo la finca es preciosa, lo celebramos en La Casa de Los Tilos, sino que la comida fue espectacular. Durante el cóctel y banquete se nos acercaban los invitados a decirnos lo bien que estaban comiendo y días y semanas después no paran de comentárnoslo. El DJ lo hizo genial, el maitre y los camareros superprofesionales. La decoración del salón quedó divina y la atención de Martina, nuestra wedding planner, fue impecable. Si volviera a casarme, lo haría en La Quinta de Jarama sin ninguna duda. Para nosotros lo más importante era que la comida fuera de calidad y la fiesta saliera como queríamos. No hubo ningún fallo, todo absolutamente perfecto. Son superflexibles y tienen muchísima experiencia, lo cual te da confianza y seguridad durante la planificación que suele ser estresante, en nuestro caso no lo fue para nada.